Triángulo Suzuki


Como ya sabemos el Método Suzuki es una metodología para aprender a tocar un instrumento desde una edad temprana y a diferencia de otros métodos de aprendizaje, este involucra a los padres y a las madres de una manera directa y participativa.

Un triángulo equilátero viene definido en la rae como figura que tiene todos sus lados iguales. En el Método Suzuki este triángulo, que no deja de ser un equipo bien avenido, viene representado por tres lados igual de importantes y fundamentales: el niño o niña, el padre o la madre y el profesor o profesora. Personalmente, añadiría un cuarto lado, quizás convirtiendo el triángulo en cuadrado: el entorno. Igualmente, sea cual sea la figura geométrica, por encima de todo cuando pienso en este equipo estoy pensando en confianza y compromiso.

Hay que entender que el triángulo (o cuadrado) no es estático y va evolucionando y cambiando a medida que el aprendizaje va abriendo paso. Cuando un niño o niña de 3 o 4 años comienza su aprendizaje instrumental no se le puede pedir a nivel individual que se «comprometa» con la práctica. El compromiso ha de ser capitaneado por su madre o padre que a su vez han de ser los encargados de fomentar el hábito de práctica, y crear un entorno positivo y musical en el hogar donde tocar el instrumento sea algo normal, algo del día a día. El profesor o la profesora han de guiar y enseñar paso a paso a los niños y niñas y dar pautas a los padres y a las madres para la práctica en casa y la creación del hábito.

Para que pueda haber un compromiso real, antes de empezar con el Método Suzuki, lo primero que padres y madres tenéis que preguntaros es:

  • ¿Quiero que mi hijo o hija aprenda bajo esta metodología?
  • ¿Disponéis (padre/madre e hijo/hija) de tiempo real y de calidad para practicar todos los días e ir a clase cada semana?
  • ¿Tengo ganas de aprender y disfrutar junto con mi hijo o hija de este aprendizaje?
  • ¿Tengo la mente abierta y receptiva y libre de prejuicios?
  • ¿Quiero que la música sea algo importante en nuestras vidas?
  • ¿Estoy dispuesta a crear un entorno lo más musical y positivo posible?

Si la respuesta a cada una de estas preguntas es SI ✅ ¡tu comienzo en este método está muy cerca! 🥳

Ahora, vamos con la parte de la confianza. Para que la confianza pueda surgir desde el principio os animo que antes de comenzar vuestra incursión en este mundo busquéis a un profesor o profesora formada y especializada en esta metodología, que sepa comunicarse y enseñar tanto a vuestros hijos e hijas como a vosotros. Que sea respetuosa y afectiva así como efectiva y motivadora. La confianza irá naciendo poco a poco, día a día. Lo que sí que es importante para que esto suceda es que os comuniquéis y habléis desde la seguridad de que no vais a ser juzgados. Tener fe en el proceso, en las capacidades de vuestros hijos e hijas y sobre todo, ¡disfrutad!

Veamos qué nivel de compromiso hay que tener en cuenta una vez comenzamos a recibir clases.

En el aula:

  • Colaborar estrechamente con el profesor o profesora.
  • Acompañad a vuestros hijos a clase. Mostrad alegría y ganas. Anotad y sacad vídeos de cada ejercicio, juego, actividad o punto técnico que se vea en clase. No interrumpáis la lección salvo que el profesor o profesora os pida participar directamente.
  • No tengáis miedo de preguntar si algo no ha quedado claro.
  • Confiad en el profesor o profesora. Todo tiene un por qué, y se va cimentando y construyendo paso a paso.
  • No comparéis. El ritmo de aprendizaje es diferente en cada niño o niña. Incluso plantas idénticas, sembradas de igual manera, con los mismo tiempos, luz, agua… crecen a ritmos diferentes. Todos somos únicos en esencia, y de nada sirve acelerar los procesos. Al final todas crecerán si somos cuidadosos, detallistas y creamos el mejor de los entornos. Es importante liberar nuestra mente de aquellos pensamientos que nos dicen que todos los caminos son iguales y conducen al mismo sitio.
  • Confiad en el método y en el aprendizaje. Es un camino maravilloso en donde vais a aprender aspectos técnicos y musicales, así como herramientas y donde además estrecharéis los lazos paterno-­filiales aportando a esta relación confianza, seguridad y felicidad.
  • Confiad en vuestros hijos e hijas. Como decía Suzuki y nunca me cansaré de repetir: «todos los niños pueden» Todos los niños pueden llegar al máximo de sus capacidades si se les motiva, guía, acompaña y crecen en un entorno propicio.

En casa:

  • Intentad crear un hábito de práctica. Elegir bien cuándo, dónde y qué practicar antes de iniciar la práctica. 🏡 ⏱️. 📒
  • Al principio la creación del hábito os llevará un tiempo. Es normal. Aprenderéis a comprender cuándo es el mejor momento para ambos así como a ajustar vuestros ritmos 🌞
  • Recordad que el Método Suzuki es el Método de la lengua materna y… todos los días ¡hablamos!
  • Confía en las capacidades de tu hijo e hija. Un aprendizaje debe de ser exigente pero sin presión y conducido a través del disfrute y alegría por aprender y compartir.
  • La práctica no sólo es tocar el instrumento, también es cantar, jugar, bailar, percutir, leer, crear, escuchar…
  • Dedicad entusiasmo y tiempo a crear el mejor de los entornos. Los niños y niñas en muy pocas ocasiones cuando son pequeños van a pedir practicar, escuchar música, ir a clase o asistir a conciertos. Si no es algo que sale de vosotros cada día raramente vuestros hijos van a hacerlo ahora ni en un futuro.
  • La práctica se ha de convertir en un momento de unión y felicidad así como de aprendizaje. Uno de esos momentos de tú a tú que no siempre se llegan a tener en las actuales dinámicas familiares, debido a la escasez de tiempo de calidad. Disfrutad y aprender mutuamente 😊

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