El refuerzo positivo

El refuerzo positivo como herramienta en el aprendizaje

EL lenguaje que empleamos durante nuestra práctica musical influye profundamente en el aprendizaje. Cada comentario que hacemos a nuestros alumnos o hijos después de tocar es una oportunidad única para reforzar su confianza, motivarlos y consolidar aquello que ya están haciendo bien y dando resultados. Por esto mismo considero el refuerzo positivo una herramienta clave en la enseñanza, pero para que realmente tenga un impacto real, ha de ser auténtico y específico. Esta, sin duda, es. la primera regla que debemos asumir.

Cuando un niño o una niña termina de tocar una pieza, es muy común que los adultos tengamos la tendencia a señalar primero lo que necesita mejorar. ¿Os suena familiar? Aunque este hábito suele nacer de buenas intenciones, lo que suele ocurrir es que quien recibe el comentario se pueda sentir desanimado al apreciar que el comentario ha estado enfocado en sus errores. Así que cambiar esta perspectiva requiere un esfuerzo consciente, ¡pero merece la pena!

Primero lo positivo

Hace diez años que comencé mi camino en el Método Suzuki y uno de los aprendizajes más valiosos que me dejó mi primer año de formación como profesora fue la importancia de destacar primero lo positivo. ¡Difícil de primeras, pero una gozada cuando ya somos capaces de aplicarlo en el día a día! Cuando después de escuchar a nuestros alumnos/as hacemos mención a lo que han hecho bien, no sólo reforzamos su confianza, sino que también les enseñamos a valorar sus logros, por pequeños que sean, como pasos clave en su aprendizaje.

Esto lo podéis ver claramente en una clase Suzuki: los profesores escuchamos con atención, felicitamos al alumno o alumna por algo específico que ha hecho bien y, sólo después, introducimos un punto de mejora. Este enfoque no sólo les motiva, sino que también les muestra que el esfuerzo es tan valioso como el resultado.

Como padres y madres, podéis aplicar este principio en casa. Empezad cada práctica resaltando sus avances y éxitos. Así, les ayudaréis a sentirse valorados y les transmitiréis la seguridad de que cada momento con el violonchelo cuenta en su camino musical.

Además, algo que aprendí en mis albores del Método Suzuki es que esta práctica va más allá de la práctica musical: cultivar el hábito de reconocer lo positivo primero nos ayuda a desarrollar una mentalidad constructiva en el día a día. Refuerza nuestra autoestima, nos enseña a afrontar desafíos con confianza y a encontrar el aprendizaje incluso en los errores. Con el paso del tiempo, vamos aprendiendo a aplicar esta mirada en otros ámbitos de la vida, valorando nuestros propios progresos con una actitud más positiva y con mayor capacidad ante las adversidades. Para mí, es sin duda, ¡uno de los mayores aprendizajes que podemos llevarnos!

Cómo aplicar el refuerzo positivo durante la práctica musical

  • Seamos específicos con los elogios: En lugar de decir «Muy bien, lo has tocado genial» intenta algo como ¡Qué bonito ha sonado ese pasaje, he visto que has estado muy concentrado/a pensando en la distribución del arco como habíamos trabajado la semana pasada»
  • Enfaticemos el esfuerzo, no sólo el resultado: Valoremos la dedicación diciendo: «Sé cuántas veces has repetido esta parte, y se nota que te sientes mucho más seguro/a»
  • Empleemos gestos de cariño: Una sonrisa, un pulgar arriba, un aplauso refuerzan las palabras y transmiten apoyo emocional.
  • Reconozcamos avances pequeños: Soy bastante fan de reconocer cada logro por pequeño que sea, ya que cualquier avance es siempre un paso importante hacia metas mayores.
  • Seamos ejemplo de empatía y paciencia: Si mostramos comprensión y calma ante los errores, quien está enfrente aprenderá a enfrentarlos de la misma manera. Este punto me parece muy importante a tener presente ya seamos docentes o familia.

Y para concluir comparto una lista de comentarios positivos para una práctica feliz que subí allá por el año 2022 en la siguiente entrada: Recursos Pretwinkles y Postwinkles: el lenguaje

CONCLUSIÓN

Cuando pienso en ese alumno o alumna del futuro, que ya ha avanzado en su camino musical y personal, me lo imagino independiente, autónomo y con la confianza necesaria para superar cualquier desafío. Y para que esto sea posible, es clave que, desde las primeras etapas, prestemos atención a cómo les hablamos y cómo actuamos, tanto en el aula como en casa. No podemos olvidar que las palabras, pueden hechizar, ya sea para bien como para mal. Por esto el refuerzo positivo no sólo enriquece el aprendizaje musical, sino que también refuerza los vínculos afectivos entre el triángulo Suzuki.

Y vosotras, familias y profesores, ¿os detenéis a pensar en qué decís y cómo lo expresáis, tanto en casa como en el aula? Y si has sido alumno/a y ya eres un adulto hecho y derecho, ¿recuerdas si la forma en que te hablaron en el pasado dejó una huella en tu desarrollo musical y personal? ¡Os leo!

2 Comentarios »

  1. Me encanta tu blog y se lo reenvío a mis familias para ayudarles a entender y darles ánimos para seguir disfrutando del método. Me ayudas a darles la información que yo no siempre tengo tiempo para darles. Gracias!! 😁

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